• #Lactancia
  • #Maternidad

Lactancia materna: cómo reincorporarse al trabajo sin problemas

Actualizado el 4 agosto 2026
lactancia_vuelnta_al_trabajo_2810a15b-0aed-403c-a185-b505d9b2fe90 - Mustela España - 1

Para ayudarte a verlo todo con mayor claridad, Claire Charlet —que ha acompañado a cientos de familias durante su lactancia como enfermera pediátrica desde 2014 y como consultora de lactancia IBCLC desde 2022— comparte todas sus recomendaciones para ayudarte a compaginar la vuelta al trabajo con la continuación de la lactancia materna.

Una transición que también depende de la edad de tu bebé

Dependiendo de la edad de tu bebé, la vuelta al trabajo puede resultar más o menos llevadera. En todos los casos, implica una separación y requiere un periodo de adaptación. Cuando la lactancia ya está bien establecida, sin dolor ni dificultades de agarre, los padres suelen sentirse más seguros que cuando todavía se encuentran en una fase inicial de ajuste (grietas en los pezones, molestias, producción de leche aún regulándose…). Después de los seis meses, la introducción gradual de alimentos sólidos también puede resultar tranquilizadora.

«La leche debe seguir siendo la principal fuente de alimentación hasta el año de edad, pero el hecho de que deje de ser la única fuente de ingesta suele ayudar a aliviar parte de la carga mental», explica Claire.

¿Cuánta leche debes preparar para cuando cuiden de tu bebé?

Esta suele ser una de las principales preguntas que se hacen los padres antes de volver al trabajo. Con la lactancia materna exclusiva, las cantidades pueden parecer abstractas: es imposible medir con exactitud cuánta leche está tomando tu bebé.

«Un bebé alimentado con leche materna bebe una media de unos 780 ml de leche al día entre el primer y el sexto mes. Esta cifra ofrece una referencia útil para calcular las cantidades que hay que dejar para su cuidado», señala Claire.

Un ejemplo concreto

Entonces, ¿cómo se traduce esta cantidad diaria en biberones o en leche que debes almacenar con antelación? Si tu bebé mama unas ocho veces al día: 780 ml ÷ 8 ≈ entre 90 y 100 ml por toma.

«Los bebés alimentados con leche materna suelen beber cantidades más pequeñas con mayor frecuencia. Es poco habitual que superen los 120 ml —o, como máximo, los 150 ml— por toma. Es completamente normal», recalca Claire.

Puede ser útil recordar a las personas que cuidan del bebé que los bebés alimentados con leche materna no funcionan igual que aquellos que han tomado exclusivamente biberón desde el nacimiento. Su ritmo es diferente y su ingesta no se limita al día: muchos siguen mamando por la noche.

Cómo ofrecerle tu leche de otras formas distintas al pecho

Durante las horas en las que otra persona cuida del bebé y el progenitor y el bebé están separados, surge una pregunta: ¿cómo puedes ofrecerle tu leche? Estos son algunos puntos clave que conviene tener en cuenta para facilitar la transición.

Elegir el biberón adecuado

Si se utiliza un biberón, lo mejor es elegir una tetina de flujo lento (talla cero o uno, dependiendo de la marca). No todas las tetinas de «flujo lento» son realmente equivalentes.

Claire también comparte este consejo: «Recomiendo dar el biberón a ritmo controlado, sujetándolo en posición horizontal sin llenar completamente la tetina, para que el bebé pueda beber a su propio ritmo, hacer pausas y sentirse saciado, igual que al pecho».

Mamar requiere la participación de muchos músculos. Un método fisiológico de dar el biberón ayuda al bebé a seguir realizando ese esfuerzo y reduce la posibilidad de que, de repente, el pecho le parezca más exigente. Puede aparecer una preferencia por el biberón, pero es menos probable cuando se ofrece a un ritmo controlado y de forma compatible con la lactancia.

¿Qué ocurre si el bebé rechaza el biberón?

El biberón no es un paso obligatorio. Alrededor de los cinco o seis meses, algunos bebés pueden beber leche extraída en un vaso con pajita —una alternativa divertida que puede funcionar igual de bien— o incluso en un SoftCup, un pequeño vasito de alimentación adaptado al bebé. En el caso de los bebés que ya han iniciado la alimentación complementaria, la leche materna también puede ofrecerse de otras formas:

  • natillas de leche materna (leche + agar-agar)
  • gachas de leche materna con cereales integrales y sin azúcar añadido
  • tortitas de leche materna

«Si tu bebé no termina el biberón, la leche materna puede volver a calentarse dos veces», añade Claire. Después, no debe consumirse, pero puede añadirse, por ejemplo, al agua del baño, ya que la leche materna posee magníficos beneficios para la delicada piel del bebé.

¿Es imprescindible probar el biberón antes de volver al trabajo?

Alrededor de los tres o cuatro meses, la succión se vuelve voluntaria. Este periodo coincide en ocasiones con la vuelta al trabajo. Algunos bebés expresan claramente su preferencia: conocen el pecho… y se mantienen firmes.

No te desanimes si tu bebé rechaza el biberón en casa. Cuenta con sus referencias habituales —puede oler o ver a su madre cerca—, y esto puede marcar la diferencia.

Es comprensible que esto tranquilice a muchos padres. «Sin embargo, a algunos bebés les resulta más fácil aceptarlo cuando la madre no está presente», explica Claire.

Algunos consejos útiles son:

  • ofrecer el biberón antes de que el bebé tenga mucha hambre
  • comenzar con cantidades muy pequeñas para evitar desperdiciar leche
  • dejar que el bebé explore el biberón y muerda la tetina
  • hacer que el objeto le resulte familiar, sin presionarlo

Y, muy a menudo, la guardería o la persona que cuida del bebé consigue lo que no se logró en casa. Es mucho más frecuente de lo que imaginas.

Extraerse leche en el trabajo: cómo organizarse y contar con el equipo adecuado

Las madres que desean continuar con la lactancia después de volver al trabajo suelen necesitar extraerse leche para poder ofrecérsela al bebé durante el tiempo que estén separadas. Esto plantea varias preguntas relacionadas con el uso del sacaleches.

Elegir la talla adecuada del embudo

La mayoría de los pezones son más pequeños que las tallas que se incluyen de forma predeterminada. Medir la base del pezón ayuda a elegir la talla correcta del embudo, que puede incluso ser diferente para cada pecho.

«Un embudo que se ajuste bien mejora la eficacia y la comodidad de la extracción», recalca Claire. Es un aspecto esencial que no debe pasarse por alto.

Sacaleches de grado hospitalario frente a sacaleches portátiles

Existen distintos tipos de sacaleches:

  • manuales
  • eléctricos (extracción simple o doble)

También existen sacaleches de grado hospitalario y modelos portátiles más fáciles de llevar. Los portátiles son apreciados por su discreción, pero los sacaleches de grado hospitalario suelen ser más eficaces, aunque resulten algo más voluminosos.

«En Francia, por ejemplo, el alquiler está cubierto por la Seguridad Social y el seguro; solo necesitas una receta de tu matrona», recuerda Claire.

Esto te permite probar un modelo y comprobar cuál se adapta mejor a tus necesidades. Los sacaleches portátiles pueden seguir siendo útiles en función de tu ritmo de trabajo, pero no están realmente diseñados para un uso intensivo. No todos los sacaleches son iguales, por lo que contar con apoyo para elegir uno sigue siendo muy valioso.

Una estimulación óptima va de la mano de un vaciado eficaz del pecho, lo que ayuda a mantener la producción y a prevenir la ingurgitación mamaria.

¿Cuándo debes empezar a extraerte leche?

Empezar antes de que termine el permiso de maternidad te ayuda a familiarizarte con el sacaleches y a crear una pequeña reserva, algo que suele resultar tranquilizador.

«El momento más favorable suele ser después de la toma de la mañana, cuando los pechos tienden a estar más llenos», señala Claire.

Conservación de la leche materna: pautas esenciales

Guardar en porciones pequeñas

Guardar la leche en porciones de entre 30 y 60 ml ayuda a evitar descongelar más cantidad de la necesaria y reduce el desperdicio. «Las porciones más pequeñas también se descongelan más rápidamente», explica Claire.

Elige bolsas de congelación estériles y etiquétalas con la cantidad, la fecha y la hora. Algunas madres también congelan la leche en cubiteras.

Lipasa: cómo reconocerla

En algunas madres, la lipasa modifica el sabor de la leche almacenada, que puede adquirir un olor jabonoso o rancio.

«La leche sigue siendo segura, pero algunos bebés pueden rechazarla», añade Claire.

Antes de almacenar grandes cantidades, es útil comprobar si tu bebé acepta la leche después de haberla conservado. Si la lipasa está activa, puedes escaldar la leche justo después de extraerla —hasta que aparezcan pequeñas burbujas en los bordes— y enfriarla después antes de almacenarla.

«No se recomienda calentar la leche materna en el microondas: ¡es demasiado agresivo con todos los magníficos nutrientes de tu oro líquido!», concluye Claire.

Tiempos de conservación de la leche materna

En Francia, por ejemplo, las recomendaciones son:

  • 4 horas a temperatura ambiente
  • 4 días en el frigorífico
  • 4 meses en el congelador

Los tiempos de conservación no son acumulables: la leche que se ha mantenido varios días en el frigorífico no puede congelarse después.

La leche puede volver a calentarse dos veces si el bebé no termina el biberón.

Ahorrar tiempo en el trabajo: consejos sencillos

Cuando te conviertes en madre o padre, cada minuto que ahorras cuenta…

¿El consejo de Claire? «Los embudos pueden guardarse en el frigorífico entre las sesiones de extracción, dentro de una bolsa limpia, y lavarse al final del día». Una forma práctica de simplificar la logística.

Extraerse leche en el trabajo: un derecho reconocido en algunos países

En Francia, por ejemplo, extraerse leche en el trabajo es un derecho legal. Se contemplan dos descansos diarios de 30 minutos para este fin. También pueden utilizarse para dar el pecho directamente si el lugar en el que cuidan del bebé está cerca.

Lácteos y alimentos sólidos: evita los atajos

Antes del primer año, la leche materna o la leche de fórmula siguen siendo la base del aporte lácteo. Los yogures —incluso los comercializados «para bebés»— no sustituyen una toma. Pueden servir como apoyo durante la alimentación complementaria ante una situación imprevista.

Sin embargo, Claire explica: «Los llamados “yogures para bebés” no están elaborados con leche de fórmula infantil, por lo que no ofrecen un valor nutricional adicional frente a un yogur natural de leche entera». Además, en ocasiones están azucarados, por lo que no deben convertirse en la principal fuente de leche.

Lactancia materna y vuelta al trabajo: resolvemos tus dudas

¿Mi bebé beberá menos leche si vuelvo al trabajo?

La vuelta al trabajo conlleva una fase de adaptación tanto para los padres como para el bebé. Puede modificar los ritmos de las tomas, pero no necesariamente la ingesta total.

«Muchos bebés alimentados con leche materna lo compensan mamando más por la mañana, por la tarde o por la noche. Este reajuste es habitual y fisiológico. Mientras el bebé esté bien, moje pañales con regularidad y siga creciendo según su curva, estos ajustes son completamente normales», explica Claire.

¿Cuánta leche materna debo preparar para un día de guardería?

Un bebé alimentado con leche materna bebe una media de unos 780 ml al día entre el primer y el sexto mes. Dividir esta cantidad entre el número de tomas diarias ofrece una estimación por toma, que suele situarse entre 90 y 120 ml.

«Los bebés alimentados con leche materna suelen beber pequeñas cantidades con mayor frecuencia, algo que los diferencia de los bebés alimentados exclusivamente con biberón», recuerda Claire.

¿Qué ocurre si mi bebé rechaza el biberón durante el día?

No te preocupes: el rechazo del biberón es habitual, especialmente alrededor de los tres o cuatro meses, cuando la succión se vuelve voluntaria. Esto no significa que la vuelta al trabajo esté en peligro. Ofrecer el biberón sin presión, con el flujo más lento posible y en pequeñas cantidades —en ocasiones, cuando el progenitor que da el pecho no está presente— puede ayudar.

«Algunos bebés también aceptan con mayor facilidad otros recipientes, como un vaso con pajita, dependiendo de su edad», añade Claire.

Por tanto, el biberón no es obligatorio. Una vez que el bebé ha iniciado la alimentación complementaria, las natillas de leche materna son otra textura que se puede explorar.

¿Puedo continuar con la lactancia sin extraerme leche en el trabajo?

Sí, dependiendo de la edad del bebé y de la organización familiar. Algunas madres optan por dar el pecho únicamente fuera del horario laboral, especialmente cuando el bebé ya ha iniciado la alimentación complementaria y las tomas se concentran por la mañana, por la tarde y por la noche. Esto depende de las necesidades del bebé, de la comodidad del progenitor y de la gestión de la producción de leche. Ten presente esta regla de oro: cuanto más se estimula y se vacía el pecho, más señales envía el cerebro al cuerpo para que produzca leche.

Reducir la frecuencia de la estimulación puede afectar a la producción con el tiempo.

¿Cómo puedo organizar la extracción en el trabajo sin estrés?

Planificarlo con antelación marca una gran diferencia: informar a tu empresa, identificar un espacio tranquilo, programar entre dos y tres descansos, elegir el sacaleches adecuado y utilizar embudos de la talla correcta.

«En algunos países, como Francia, es posible alquilar un sacaleches, por lo que no es necesario comprarlo», señala Claire.

Guardar los embudos en el frigorífico entre sesiones también puede simplificar la logística. Con un poco de preparación, la extracción puede integrarse en la jornada laboral de una forma más fluida.

También es posible consultar a una especialista en lactancia IBCLC para preparar juntas esta transición.

En resumen: volver al trabajo es compatible con la lactancia materna

Anticiparte, informarte, contar con el equipo adecuado y rodearte de apoyo puede ayudarte a volver al trabajo sin renunciar a la lactancia materna y sin presiones innecesarias.

Cada familia encuentra su propio equilibrio y su propio ritmo dentro de esta nueva rutina, con sus correspondientes ajustes.

Productos relacionados

Kit Baby Shower: cuidados para bebé y mamá - Mustela España - 1
-10%
IDEAS REGALO IDEAS REGALO
Kit Baby Shower: cuidados para bebé y mamá
Precio en oferta 78.35 €
Precio habitual 87.05 €
Bálsamo lactancia - Certificado BIO - Mustela España - 1
Bálsamo lactancia - Certificado BIO - Mustela España - 2
Últimas unidades
Maternidad Maternidad
Bálsamo lactancia - Certificado BIO
Precio habitual 8.35 €
Precio habitual
Kit bolsa de maternidad: esenciales para cuidar a mamá - Mustela España - 1
Kit bolsa de maternidad: esenciales para cuidar a mamá - Mustela España - 2
-10%
Maternidad Maternidad
Kit bolsa de maternidad: esenciales para cuidar a mamá
Precio en oferta 31.77 €
Precio habitual 35.30 €
Essential care - Cuidado embarazo y postparto - Mustela España - 1
Essential care - Cuidado embarazo y postparto - Mustela España - 2
Maternidad Maternidad
Essential care - Cuidado embarazo y postparto
Precio habitual 26.95 €
Precio habitual

Artículos que pueden interesarte

Descubre la gama maternidad

Ahora con un 15% dto. con el código MATERNIDAD15

Aprovechar promoción

Nuevos accesorios

Descubre los accesorios que complementan su cuidado

Descubrir